Capítulo aparte - 2

Me acuerdo de la primera vez que la vi.
Ella, toda rapada, con sus ojos de agua interminable.
Inacabable, imposible para mí.
Con nuestras generaciones de por medio, insoportables.
Recuerdo las primeras charlas de lo que yo creía un amor destinado al fracaso, pensaba, acá debe haber alguna trampa, (mis obsesiones varias se confunden entre las de ella)
Ella me hablaba de los cuerpos, de lo esencial, de lo auténtico.
De sacar fotos y convertirlas en comida.
Me hablaba y yo ya le pertenecía, incluso antes de que me acueste en su cama con otrx.
Algunas cosas eran nuevas para mi, su andar poco elegante, contrastado con mis aires de rey lo hacía todo más interesante, su torso masculino, sus perfectas tetas, toda mía, y aun no me pertenecía.
Recuerdo escucharla hablar, repitiendo palabras que yo había escuchado casi entre sueños. Su profesión, su estilo de vida era una constante en sus charlas diarias, mi fascinación empezaba a ser peligrosa, la recuerdo con una mueca, sin dar explicaciones a nadie, pero casi imitando a Luca, ¡¿qué reventado?!...hablo castellano, frances, inglés, ¿vos cuánto hablas?
Me acuerdo de la vez que la conoció mi hermana.
- Soy profesora de cocina, dijo ella, toda increíble.
Me acuerdo de mi hermana riendo, creo que mi hermana nunca en su vida se tomó muy en serio el tema de la comida, y como mujer exitosa es casi una obligación reirse de una profesora. Y claro... para ella no sos exitosa si no sos millonaria, no sería por el simple hecho de no querer serlo.
Mi amada, que de a ratos se convertía en mi novio y de a ratos yo en el suyo, se dejaba llevar por mis pesadillas, mis tristezas, mis deliries varios. Yo amaba sus contrastes diarios, sus muecas deliciosas hacia los imbéciles, y su increíble capacidad para acarbarme toda con una sola mano.
Ella era eterna en mi boca, y en mi boca se deshacía casi al instante, era su contradicción la pérdida casi entera de mis sentidos. Su lujo era verme tocar la guitarra, mi canto y mis tetas, yo entera era un templo de placer para sus contradicciones, mi elegancia, mi música indescifrable, mi voz de risa. Y yo en sus manos era agua, arena, pero más que efímera, porque sin ella yo no era nada.

Capítulo 13 - Mi verdad


Hay tantas verdades.
Tantas como ingenuos y escépticos hay en este mundo.
Verdades de todo tipo.
Algunas seguras, otras discutibles.
Segura puede ser la muerte.
Discutible es la verdad de estar viva.
Vos sos mi verdad segura.
Mi verdadera vida.
Lo demás es discutible.
Hay verdades del tipo:
"La gente que toma mate es de confianza. La que toma café, no"
Yo por ejemplo, soy de las dos.
Entonces me convierto en una discusión segura.
Una discusión pasiva diría mi inconsciente.
No puedo asegurar que me levanté esta mañana.
Pero puedo discutir si dormí a la noche.
Puedo asegurar que soñé.
Y no puedo discutir que eso haya sido estar viva.
Puedo mirarte y asegurar verte entera, y amarte toda con sólo esa mirada.
Y cuando me veo reflejada en tus ojos
nadie podría negarme que estoy viva adentro tuyo.

Pasados


I

Se asoma por la pubertad.
Estudia como lavo las plazas,y se piensa que no me doy cuenta.
Sonríe con terqueza, se muerde los lóbulos
y se piensa que no me doy cuenta...

Tengo dos o tres fotos en mi cabeza,
una es esa.
Otra es de un diluvio más frío,
con los brazos pintados de verde,
los pechos de rojo y las piernas de fucsia.
Besándonos.

Con los brasiles pintados de verde, los pimientos de rojo
y los pensamientos de fucsia.
Burlándonos.

Con las bragas pintadas de verde, los prólogos de rojo,
y las piñas de fucsia.
Babéandonos.

Con las biologías pintadas de verde, las procesiones de rojo,
y las prostatas de fucsia.
Viviéndonos.


II

Tengo un genio maldito
que me traiciona cada vez que te veo
yo pienso
¿qué tendrás, qué es eso que me vuelve loca?
Será sólo la fantasia...
¿Será sólo la fantasía?
Y vos siempre con tus ojos de mar,
de almendras
mirando indiferente.
Hacia un vacío, un abismo.
Tal vez inexsistente.
O quizá no, quizá sea un abismo que vos tenés delante de tus ojos
que no te deja llegar a mi.
O es un destino injusto,
un amor destinado al odio,
destinado a la indiferencia
al fracaso
a corazones rotos.
Un secreto.
Un secreto interminable, infinito.
Pero no tan infinito como tu abismo.
En tu abismo es un puntito.
Es un sabor amargo.
Un apuro.
Una estrella sola en un cielo inmenso, negro.


Siempre te vas
y siempre yo me quedo sentada
viendote ir.
Tengo una voz que me susurra "así tiene que ser".
Es así como son las cosas.
No hay nada que lo pueda cambiar,
no podes cambiarlo vos
no puedo cambiarlo yo.



Siempre pienso que ese abismo está destinado a ser oscuridad.
Y que en algun momento ese puntito,
(esto lo pienso con esperanza, con anhelo, con dolor)
Imagino que ese puntito va a desaparecer en esa oscuridad.
Para sólo quedar tu abismo,
vos de un lado
y yo del otro.
Donde las voces no llegan.
Sólo miradas vacías.
O quizá tienen tanto,
tanto para ofrecer
que mi genio no puede traducirlo.
Porque esos ojos algo tienen...
Ese mar inmenso.
Ese cielo.
Árboles, frutas, animales,
todo entra en tus ojos.
Y yo no puedo descifrarlo.

Soy yo.


Yo soy “la buena” – siempre digo “pero no boluda” – Y me sale muy mal.
Hago todo por vos.
Suelo arrastrarme y rasparme las rodillas
pero eso no es importante.
Lo importante no se ve en los ojos
Solamente.

Para mi padre sólo soy una infinidad de barreras.
Impenetrable
Sin embargo, moldeable.
Sin ideas propias
Una copia de una gran masa uniforme.
Él no puede ver claramente.
Él no me conoce, claramente.
Ojo… soy una copia muy buena.
Una buena impresión.
Endulzada y compradora.
Copada, extravagantemente infantil y rebelde, o traviesa.

Pero siempre la gente me saluda con una enorme sonrisa.
Me abrazan fervorosamente.
Me quieren.
Por alguna extraña razón

Para mi madre soy sólo un enemigo más
Que de vez en cuando prefiere tener de su lado.
Complicado.
Terrorífico.
Una puerta que golpea fuerte.
Una reja sin cerradura.
- Podes ver, pero no tocar. –
Soy un corte de pelo.
Un pulóver sucio y con olor a chivo.
Un pantalón roto que no se puede tirar a la basura.

Para mis hermanos soy un bicho raro.
Un cartel que pide atención.
Una huella de algún amor que nunca conocieron.
Soy un papel en blanco.
Una estampilla demasiado gastada para usarse
pero que se usa igual.
Soy el por favor y gracias.
Soy la nada en un sin fin de preguntas sin respuestas.
Soy una niña en los ojos de nadie.
Soy una cosa extraordinaria demasiado cara como para comprarla.
Y no se compra.
Soy una mujer que alguna vez fue una niña muy linda y cariñosa
ahora convertida en un monstruo:
En un espejo.

Para mí yo soy una ornamenta sin gancho, escondida entre los libros.
Soy una perfecta extraña, de a ratos.
Soy un chico malo jugando escondido en el fondo de un callejón.
Un nudo de emociones que juegan a las cartas.
Una caja de música.
Una paleta de colores.
Un arco iris.
Mi gato en una foto.
Soy una mochila con stickers de lugares donde quiero ir.
Soy un soldado del amor.
Soy un hombre enorme, gigante, fuerte, y rudo.
Soy un motoquero.
Soy una dama haciendo el amor.
Soy yo.
I

“Una vez le hice el amor a un drácula con tacones,
era un pop violento que guió el gran estilo siniestro.
Ahora ya no llora, preso en mi ciudad,
casi ya no llora, atrapado en libertad.
Practicamos tiro al pichón
y un test para ir al espacio
con el delicioso campeón,
y el rock como todo llanto.
Ahora ya no llora, preso en mi ciudad,
casi ya no llora, atrapado en libertad.
Fue un esclavo sensible y chillón
y fácil para el gatillo,
atrapó un beso bienhechor con ojos al rojo vivo.”

La ciudad es un monstruo carnívoro, las personas son quilombos colectivos en un mundo para uno. Con un dedo se podría aplastar toda esta raza inhumana despreciable.

¿Cuántos quedarían vivos? Sé, que dentro de ese todo yo no entraría.
Lo cual no quiere decir que quiera quedarme afuera.
Amaría ser la, el elegidx.

Todos creemos engreídamente que los dioses se la agarraron con uno.
"Soy un iluso"

¿Qué seré a los ojos de esos dioses? ¿Qué sexo, qué raza, qué especie verán en mí esos dioses?

Nosotros los bichos que habitamos este mundo no sabemos nada de esas cosas, todos hablamos en nombre de un todo, sin saber nada.
Soy demasiado romántico para creer que no hay una fuerza mayor en este mundo.
Igual confío plenamente en esos dioses malvados que nos vigilan sin mover sus manos.
Prefiero creer que para ellos soy un ente con ojos, que puedo sentir más que el resto de los mortales.
Y me vigilan con ojos achinados, expectantes a mi voluntad.



II

Veo una ciudad que se derrumba a ratos.
Camino por las calles abandonadas de una metrópolis antes inmensa, cubierta de gente sin rostro, ahora vacía, sucia, acorralada.

Menos yo, claro.
"Siempre tengo a mi lado a mi dios
(así me das más...)"

Pude ver en sus cimientps la desolación. El Ser propio de su perdición, tangible, moldeable.
Terrible.
Pude ver un cajón revuelto, una cama vacía. Un gato abandonado en un balcón sin rejas.
La ciudad perdida...

Será que en mi sueños sólo logro encontrar el futuro, la verdad aplastante.
Me despierto sonámbula, con la mirada perdida en aquella pesadilla que me aguarda.

Mi gente no muere, pienso. Mi gente, no.
No permitas que en mis sueños entre la muerte a buscar a mi gente.

- ¿A quien le hablo?
No hay nada más allí que no sean sólo palabras, no hay nada....





Sigo preguntándome si seré un drácula con tacones o el Indio, o simplemente una canción que sabe a ricota.

"Hacer como que no pasa nada"

Querido Diario, vengo hoy con algunas inquietudes ajenas a mí, o mejor dicho de otra que no soy yo.
Esa que se queja del viento que entra por la ventana, abril pasa por abajo de la puerta y me enfría los pies. Y ni siquiera es abril, es ganas de abril. De ponerme el abril, de abrilarme.

Hoy 26 de marzo, hace 10 días que se cumplió 1 mes de la muerte del micho. Dos días después de la marcha de la memoria, no menos importante. Faltando una semana para el nuevo abril.
Hablando de calendario, tengo un calendario melancólico. De fases no lunares, del lado oscuro de la luna.
Días como éste quisiera ser una torta más. Hablando mal y pronto.
Trabajar en un call center y gastar el sueldo en el boliche, comprar toneladas de cerveza y chamuyarme a la más fea sólo por el deleite de mi propias palabras.
Hacer una fiesta torteril en mi casa porque Sandra Bullock dijo públicamente que sospecha su lesbiandad, brindar por ella en la cocina, poner sus películas de fondo, y comentar toda la noche con gente que no conozco que a todas nos sonó el radar en cada una de las escenas de Miss Simpatía...
Chamuyarme a la mejor amiga de mi mejor amiga para armar quilombos novelescos y quererme matar al otro día por darme cuenta de que mi vida no tiene un real sentido y al final volver al boliche para hablar con otra desconocida sobre los polos derretidos de la tierra y volver a hablar de Sandra Bullock.
A veces quisiera convertirme en ésta que me siento que no soy yo.
Convertirme de verdad.
Pero no.
Hoy y todos los días extraño a mi gato.
Hoy y todos los días extraño a mi iguana.
Vivo con dos pesos con cincuenta por día para viajar de acá para allá y puede ser que algún otro cigarrillo.
Todos los días me rompo la cabeza pensando qué hacer para no ser esclava de este sistema e igual vivir tranquila con mis dos pesos cincuenta.
Este sistema te destruye cuando no sos parte de él.
La gente te destruye.
También extraño personas que ya no me extrañan, no puedo remplazarlas por gente del boliche, no lo haría, no sería una opción.



- Me siento terrible cuando pienso en vos, quiero que lo sepas.
Que más allá de tus llamadas esquizofrénicas, de tus deliries varios, de esa extraña imagen que te armaste de mi persona... es loco porque esa imagen que te creaste es mucho más grande y compleja que yo, no me gusta tener que aclararlo, sobre todo a vos "que me conoces tanto", yo soy mucho más simple, querida, más simple y pequeña, con sueños pretenciosos, pero simple.
Te extraño, hoy y casi todos los días, más allá del rencor. Más allá de las miles de razones que tengo para no verte más.
Acá está la que se queja, mirá. Acá está. Y si me quejo, y hago por consiguiente, es para que este mundo de mierda cambie, y eso también rige para vos, aunque no lo quieras, este mundo también es tuyo.

Es un terrible laberinto. Si yo no fuera quien soy sería terriblemente infeliz.
Porque al menos así tengo algo, voy a morirme y decir: ¡qué bueno loco, no formé parte de este sistema y me cagué toda la vida en la recalcada concha de todos los hijos de puta que nos obligan a vivir esta vida de mierda, que nos ciegan los ojos con celulares caros y computadoras traidas de medio oriente como si fueran oro mitológico!

Siempre me sueno infantil... pero al menos tengo algo que es seguro, me tengo a mí, y de mí no voy a arrepentirme nunca.
Cada unx es lo que quiere ser, y yo no quiero ser exactamente una barbie girl...


"Hacer como que no pasa nada" sería una buena excusa para gastar el sueldo en cerveza...

Micho


Hace tiempo que no actualizo las crónicas de mi gato.
Mi lado pesimista que, en general, suele ser pequeño, me dice que esta noche voy a arrepentirme de muchas cosas, y sobre todo de no haber descripto antes alguna que otra noche de amor con él.
Es difícil, siendo yo un animal egoísta, explicar qué se siente cuando me doy cuenta de que la máquina del tiempo no se ha inventado aun, y que nada de lo que haga puede rehacer la realidad.
Hoy martes 15 de febrero y comienzo de segunda semana que no era caótica hasta hoy, me siento deshecha. Que no es lo contrario de rehacer.
¿Qué hacer cuando una persona que está trabajando te mira a los ojos llorosos y te explica con voz de cátedra que tu mejor amigo puede morirse esta noche?
O, en el mejor de los casos, vos tenés que decidir si lo dejás vivir unos últimos meses de mierda, empastillado, moribundo y escandaloso o lo matas ahí mismo, en su cara, con su cabeza apoyada en tu mano y ronroneando con sus últimas fuerzas.
Mirándome a los ojos.
¿Qué hacer?